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Las incubadoras de carga-única (todo-dentro, todo fuera) son anteriores a
los modelos de carga múltiple. Las capacidades actuales de estos equipos, el
control zonal de las condiciones operativas y ambientales de las incubadora y,
el grado de sofisticación y confiabilidad actual de los controles electrónicos
tipo PLC son la parte innovadora.
La década de los noventa experimentó un renovado interés en la industria
por las incubadoras de carga-única. Las razones detrás de este renacer
estuvieron ligadas a la preocupación del consumidor con temas relacionados a la
confiabilidad de los alimentos y a salud animal. Obviamente, ambas situaciones
tienen el potencial de ser mejor controladas bajo la modalidad de todo-dentro,
todo-fuera.
Las incubadoras de carga-única ofrecen la mejor opción en cuanto a higiene
y limpieza de las incubadoras. El concepto todo-dentro, todo-fuera de estas
unidades de carga-única posibilitan lograr una mayor bioseguridad y limpieza.
Adicionalmente, la modalidad de carga-única mejora la calidad del pollito a
través de incubación y nacimientos aislados, especializados de cada lote de
huevos y pollitos.
La incubación de carga-única es la opción más exigente y menos flexible
en términos de manejo, monitoreo (dióxido de carbono) y, mantenimiento de los
equipos. Los requerimientos de ventilación, necesarios para obtener buenos
nacimientos en forma consistente, son más específicos y permiten márgenes de
error más estrechos.
En carga-única debemos considerar que la totalidad del lote de huevos
incubados se encuentra en la misma fase de desarrollo embrionario; todos
necesitan ventilación, temperatura y humedad muy precisas y constantes, en
forma simultánea, en cada sección de la incubadora. Lo mismo se aplica en
cuanto al nivel de oxigenación, dióxido de carbono, condiciones de humedad y pérdida
de peso de los embriones.
Paneles de control electrónicos, computarizados, programables (PLC) y
tecnología de sensores en incubadoras y nacedoras, permiten elaborar perfiles
de incubación por etapas ajustables a un conjunto de parámetros
pre-establecidos y particulares a cada etapa del período del desarrollo del
embrión.
Los sistemas de incubación electromecánicos son ya
en muchos países parte del pasado en cuanto a lo que a tecnología concierne.
Básicamente, la incubadora de carga única debe permanecer casi totalmente
sellada durante los primeros 8-10 días de incubación. Durante los primeros 5-6
de incubación la máquina trata de conservar calor y aumentar los bajos niveles
de CO2 existentes en el gabinete de la unidad pues la producción de calor metabólico
y de CO2 embrionario no es suficiente.
Después de los 10 días de incubación la máquina incubadora de una sóla
etapa debe ser capaz de eliminar grandes cantidades de calor animal y de CO2
producidas por la totalidad de los embriones en un estado más avanzado de
desarrollo. Adicionalmente, también debe ser capaz de proveer suficiente oxígeno
para la totalidad de los embriones.
De tal forma pues que es muy común elaborar perfiles de incubación que
inician con unos puntos operativos de bulbo seco en 100.5 grados F y finalizan a
los 18.5 – 19.5 días con parámetros de 98.5 – 97.5 grados F.
Un requisito fundamental de la incubación de carga única, consistente en la
necesidad de auto proveerse cantidades masivas y homogéneas de huevo incubable,
ha sido parcialmente obviado por la introducción de incubadoras de carga única
con control ambiental por zona. Estas unidades con capacidad superior a los
125,000 huevos, solamente exigen que las cargas sean homogéneas en cada una de
las zonas de control existentes en el gabinete de la máquina.
La inmensa mayoría de las incubadoras de carga-única carecen de un pasillo
o corredor central de acceso al interior de la máquina. Recordemos que el
objetivo bajo esta modalidad de trabajo es cargar incubadoras, cerrar puertas y
al final del proceso abrirlas para evacuar la totalidad de la carga y
transferirla a máquinas hacedoras.
Durante los últimos 4-5 años las incubadoras de carga única, de capacidad
similar o superior a los sistemas tradicionales de carga-múltiple, han tenido
una acogida muy positiva y sustancial en las industrias del pollo de engorde, de
la postura comercial, de producción de pavos y de reproductores pesados y
livianos de los Estados Unidos, América Latina (Argentina, Brasil, Colombia,
Ecuador, Guatemala, México, República Dominicana, etcétera). Lo mismo ha
sucedido en alguna medida en África en Egipto y África del Sur. En Asia, la
carga única ha tenido buena acogida en países como Corea del Sur, Japón y
Malasia. Algo similar ha sucedido en otras partes del mundo. Ejemplos: Arabia
Saudita, Turquía. La industria avícola Europea, con algunas excepciones, es ya
desde hace un buen tiempo un usuario muy definido a favor de los sistemas de
incubación de carga única.
Ahora cabe preguntarnos: ¿Será que las tres modalidades de incubación
descritas anteriormente continuarán siendo alternativas válidas en años
futuros? Opino que en cierta medida lo seguirán siendo ya que siempre habrá
mercado y demanda para sistemas de incubación usados, de segunda mano, de bajo
costo con tecnologías anteriores que de alguna forma serán una alternativa
aceptable para un número limitado de usuarios.
Sin embargo, no se puede ocultar que la incubación de etapa única ha
incursionado en forma importante y definitiva en varios mercados avícolas en
los que tradicionalmente han dominado las incubadoras de carga-múltiple. Esta
situación no es un fenómeno pasajero. Más bien, es una transición importante
que cada vez irá abarcando porcentajes más importantes en empresas avícolas
productoras de reproductores livianos, pesados, de pollitos broiler bebé, de
pollitas de postura comercial y de pavitos.
En los últimos años, a partir de 2002-2003, la industria avícola
estadounidense, sobre todo en lo que concierne al pollo de engorde, ha
incursionado de forma muy importante y decidida en la incubación de carga-única,
tanto en proyectos de reemplazo de capacidad como en proyectos de expansión.
Actualmente, hay al menos diez empresas avícolas norteamericanas que
utilizan incubación de carga-única en una o más de sus plantas de incubación.
La expectativa de que esta tendencia a favor de la carga-única continúe es muy
alentadora, tanto en proyectos de expansión como para reemplazar capacidad en
equipos de carga-múltiple.
En Brasil y México, el sector productor de reproductoras livianas y pollitas
comerciales ha tomado un giro bastante importante a favor de los sistemas de
carga única. No hay razón evidente para que el sector de engorde de estos países
no opte en mayor medida por la carga-única en un futuro cercano.
En Argentina, Colombia y Ecuador el sector productor de reproductoras pesadas
y el de pollo de engorde ya incursionó en sistemas de carga-única y existe una
tendencia concreta y favorable a seguir por este camino.
La República Dominicana en el Caribe ha sido el primer país de la región
en utilizar sistemas de carga única en la producción de reproductores pesados
de un día y de pollitos broiler bebé.
En Centroamérica, Guatemala ya tiene sistemas de carga única en operación
y posiblemente será el país que continúe llevando cierta delantera en esta
modalidad por algún tiempo. En Honduras se ha ensayando seriamente con sistemas
de carga única.
En muchas partes del mundo, la presión gerencial por optimizar costos de
mano de obra, aumentar eficiencias y mejorar el control de procesos hará que la
incubación de carga-única se vuelva la modalidad de incubación mayoritaria.
Mayor facilidad y flexibilidad de manejo, mejor control de las condiciones
operativas del equipo, mayor capacidad de monitoreo e interacción son sólo
algunas de las ventajas hechas realidad por esta tecnología.
Máquinas incubadoras y nacedoras electrónicas, programables y operadas por
sensores son la modalidad que impera en sistemas de incubación avícola, están
bastante difundidas y lo estarán aún más en años venideros. Máquinas
incubadoras con paneles de control computarizados y sistemas de sensores o
sondas están reemplazando en gran medida equipos electromecánicos de
termostatos rápidamente. Sistemas de incubación electromecánicos, operados
por termostatos son ya en muchos países del mundo parte del pasado en cuanto a
lo que a tecnología concierne. De hecho, hay muy pocas empresas fabricantes que
aún ofrecen controles electromecánicos a sus clientes.
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